Instrucción REDEMPTIONIS SACRAMENTUM de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos

-[91.] En la distribución de la sagrada Comunión se debe recordar que «los ministros sagrados no pueden negar los sacramentos a quienes los pidan de modo oportuno, estén bien dispuestos y no les sea prohibido por el derecho recibirlos».[177] Por consiguiente, cualquier bautizado católico, a quien el derecho no se lo prohiba, debe ser admitido a la sagrada Comunión. Así pues, no es lícito negar la sagrada Comunión a un fiel, por ejemplo, sólo por el hecho de querer recibir la Eucaristía arrodillado o de pie.

-[92.] Aunque todo fiel tiene siempre derecho a elegir si desea recibir la sagrada Comunión en la boca,[178] si el que va a comulgar quiere recibir en la mano el Sacramento, en los lugares donde la Conferencia de Obispos lo haya permitido, con la confirmación de la Sede Apostólica, se le debe administrar la sagrada hostia. Sin embargo, póngase especial cuidado en que el comulgante consuma inmediatamente la hostia, delante del ministro, y ninguno se aleje teniendo en la mano las especies eucarísticas. Si existe peligro de profanación, no se distribuya a los fieles la Comunión en la mano.[179]

-[94.] No está permitido que los fieles tomen la hostia consagrada ni el cáliz sagrado «por sí mismos, ni mucho menos que se lo pasen entre sí de mano en mano».[181] En esta materia, además, debe suprimirse el abuso de que los esposos, en la Misa nupcial, se administren de modo recíproco la sagrada Comunión.

 
 
NOTIFICACION ACERCA DE LA COMUNION EN LA MANO
CONGREGACION PARA EL CULTO DIVINO

Prot. n. 720/85 La Santa Sede, a partir de 1969, aunque manteniendo en vigor para toda la Iglesia la manera tradicional de distribuir la Comunion, acuerda a las Conferencias Episcopales que lo pidan y con determinadas condiciones, la facultad de distribuir la Comunion dejando la Hostia en la mano de los fieles.

Esta facultad esta regulada por las Instrucciones Mernoriale Domini e immensae caritatis (29 de mayo de 1968: AAS 61, 1969, 541-546; 29 de enero de 1973: AAS 65, 1973, 264-271), asi como por el Ritual De sacra Communione publicado el 21 de junio de 1973, n. 21. De todos modos parece util llamar la atencion sobre los siguientes puntos:

1. La Comunion en la mano debe manifestar, tanto como la Comunion recibida en la boca, el respeto a la presencia real de Cristo en la Eucaristia.

Por esto se insistira, tal como lo hacian los Padres de la Iglesia, acerca de la nobleza que debe tener en si el gesto del comulgante. Asi ocurria con los recién bautizados del siglo IV, que recibian la consigna de tender las dos manos haciendo "de la mano izquierda un trono para la mano derecha, puesto que ésta debe recibir al Rey" (6ª catequesis mistagogica de Jerusalén, n. 21: PG 33, col. 1125, o también Sources chréet., 126, p. 171; S. Juan Crisostomo, Homilia 47: PG 63, col. 898, etc.).

2. De acuerdo igualmente con las ensenanzas de los Padres, se insistira en el Amén que pronuncia el fiel, como respuesta a la formula del ministro: "El Cuerpo de Cristo"; este Amén debe ser la afirmacion de la fe: "Cum ergo petieris, dicit tibi sacerdos ‘Corpus Christi’ et tu dicis ‘Amen’, hoc est ‘verum’; quod confitetur lingua, teneat affectus" (S. Ambrosio, De Sacramentis, 4, 25: SC 25 bis, p. 116).

3. El fiel que ha recibido la Eucaristia en su mano, la llevara a la boca, antes de regresar a su lugar, retirandose lo suficiente para dejar pasar a quien le sigue, permaneciendo siempre de cara al altar.

4. Es tradicion y norma de la Iglesia que el fiel cristiano recibe la Eucaristia, que es comunion en el Cuerpo de Cristo y en la Iglesia; por esta razon no se ha de tomar el pan consagrado directamente de la patena o de un cesto, como se haria con el pan ordinario o con pan simplemente bendito, sino que se extienden las manos para recibirlo del ministro de la comunion.

5. Se recomendara a todos, y en particular a los ninos, la limpieza de las manos, como signo de respeto hacia la Eucaristia.

6. Conviene ofrecer a los fieles una catequesis del rito, insistiendo sobre los sentimientos de adoracion y la actividad de respeto que merece el sacramento (cf. Dominicae cenae, n. 11). Se recomendara vigilar para que posibles fragmentos del pan consagrado no se pierdan (cf. 5. Congre. para la Doctrina de la Fe, 2 de mayo de 1972: Prot. n. 89/71, en Notitiae 1972, p. 227).

7. No se obligara jamas a los fieles a adoptar la practica de la comunion en la mano, dejando a cada persona la necesaria libertad para recibir la comunion o en la mano o en la boca.

Estas normas, asi como las que se dan en los documentos de la Sede Apostolica citados mas arriba, tienen como finalidad recordar el deber de respeto hacia la Eucaristia, independientemente de la forma de recibir la comunion.

Los pastores de almas han de insistir no solamente sobre las disposiciones necesaria libertad para recibir la comunion o en la mano o en la boca.

Estas normas, asi como las que se dan en los documentos de la Sede Apostolica citados mas arriba, tienen como finalidad recordar el deber de respeto hacia la Eucaristia, independientemente de la forma de recibir la comunion.

Los pastores de almas han de insistir no solamente sobre las disposiciones necesarias para una recepcion fructuosa de la Comunion -que, en algunos casos exige el recurso al sacramento de la Penitencia-, sino también sobre la actitud exterior de respeto, que, bien considerado, ha de expresar la fe del cristiano en la Eucaristia.

 

Dado en la Congregacion para el Culto Divino, el 3 de abril de 1985.

(† Agustin Mayer, o.s.b.) Arzob. tit. de Satriano Pro-Prefecto († Virgilio Noè) Arzob. tit. de Voncaria Secretario

 

Ante todo esto quede la recomendacion del Hermano Marcvs:

 

Finalmente, recalcar lo antes dicho por la Instrucción Redemtionis Sacramentum, la cual verifica lo anterior: (RECOMIENDO ENCARECIDAMENTE LEER ESTA INSTRUCCIÓN, JUNTO A OTRAS COSAS EMANADAS RECIENTEMENTE DESDE LA SEDE PETRINA)

[90.] «Los fieles comulgan de rodillas o de pie, según lo establezca la Conferencia de Obispos», con la confirmación de la Sede Apostólica. «Cuando comulgan de pie, se recomienda hacer, antes de recibir el Sacramento, la debida reverencia, que deben establecer las mismas normas».[176]
Asi se evidencia que la Iglesia decide, desde siempre, que la Comunion sea lo más solemne posible, pues es el Culmen de la Acción Litúrgica.

[92.] Aunque todo fiel tiene siempre derecho a elegir si desea recibir la sagrada Comunión en la boca,[178] si el que va a comulgar quiere recibir en la mano el Sacramento, en los lugares donde la Conferencia de Obispos lo haya permitido, con la confirmación de la Sede Apostólica, se le debe administrar la sagrada hostia. Sin embargo, póngase especial cuidado en que el comulgante consuma inmediatamente la hostia, delante del ministro, y ninguno se aleje teniendo en la mano las especies eucarísticas. Si existe peligro de profanación, no se distribuya a los fieles la Comunión en la mano.[179]

Como vemos, este anterior parrafo evidencia, que si bien esta permitido por el documento que citó Maria Eugenia de Sagone anteriormente, la iglesia Prefiere, Ante peligro de Profanación, que la comunion sea en la boca. Luego, como SIEMPRE hay peligro de profanación, no debe administrarse en la mano.

[93.] La bandeja para la Comunión de los fieles se debe mantener, para evitar el peligro de que caiga la hostia sagrada o algún fragmento.[180]
Oh Bendita Patena de Comunión, que evitas que el Señor sea botado al piso y ser pisoteado por los pies de los hombres Pecadores… Gracias a Dios que existe esta patena… Ahora bien HAY QUE OCUPARLA!

[94.] No está permitido que los fieles tomen la hostia consagrada ni el cáliz sagrado «por sí mismos, ni mucho menos que se lo pasen entre sí de mano en mano».[181] En esta materia, además, debe suprimirse el abuso de que los esposos, en la Misa nupcial, se administren de modo recíproco la sagrada Comunión.
Lo anterior, como un pequeño recuerdo, de que los fieles NO DEBEN TOMAR LA HOSTIA CONSAGRADA, si el Caliz sagrado. Hay que evitar a toda costa las profanaciones, y asi, cuidar y dar el culto necesario al Santisimo Sacramento.

Finalmente, dejar en claro que no pretendo amonestar ni amenazar bajo pena esto, sino que se pretende dejar en claro de que, aunque la intención sea buena, los resultados pueden llegar a ser, por lo menos, desastroso.

In Christo +
+MARCVM