Yo pienso que lo más preocupante en la separación doctrinal entre católicos y protestantes se encuentra en la pregunta del título: ¿Todo estará en la Biblia? A esta pregunta, los protestantes responden que , usando la misma Biblia que usamos los católicos para decir que no. ¿Por qué hay una gran diferencia en una pregunta tan sencilla?

Para entender esto, lo importante es analizar lo siguiente: Los protestantes dicen que todo está en la Biblia. De ser así, la Biblia debería decirlo y autoresponder cuestiones que están contenidas en ella. Si es como decimos los católicos: que no todo está allí; la misma Biblia debería decirlo, y saber que otra cosa hay aparte de la Biblia.

Argumentos protestantes

Ø      Sólo la Biblia contiene la verdad de Dios

Ø      Todo está en la Biblia para ser salvo

 ¿En que se basan para decir esto? Obviamente, que cuando le pregunto a un protestante sobre la doctrina de “La Sola Biblia” me responden con citas que “supuestamente” argumentan esto.

Antes que nada quiero dejar claro que los católicos SI CREEMOS en la Biblia, y sabemos que es inspirada por Dios; porque a veces nos recriminan como si dudáramos de su inspiración.

El himno nacional de los protestantes para argüir sobre la sola Biblia es esta:

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarguir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que  el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda obra buena” (II-Tim 3, 16-17) Versión Valera 1960.

Analicemos esta cita por partes.

La primera parte dice: toda la Escritura es inspirada por Dios. Es triste que un protestante diga que la Biblia sea la Palabra de Dios basándose en ella misma; si vemos el Corán, también dice que es palabra de Dios, y sin embargo un protestante no seguirá a Alá por eso.  Los católicos creemos que la Biblia es Palabra de Dios porque sabemos por la historia que Jesús fundó una Iglesia visible, y que está Iglesia determinó qué libros debían considerarse como Palabra de Dios y cuáles no, y esto lo corroboramos con lo que ella dice, no como hacen los protestantes, que como la Biblia dice entonces ellos creen. Lo importante de esta parte de la cita es que se le da la autoría de la Biblia a Dios; no dice nada sobre que esta Palabra sea la única regla de fe y contenga todo. Lo segundo mostrado es que: es útil para varias cosas. El pasaje no dice que SOLO la Escritura es útil para…., que tal vez sí nos haría pensar que en ella está todo. Un evangélico convertido al catolicismo, James Akin, escribía una reflexión sobre este pasaje, comparándolo con un martillo. Él decía: un martillo es útil para poner clavos pero no quiere decir que todos los clavos deban ser puestos por martillos. Con la Palabra es igual. Es útil para varias cosas pero no quiere decir que todas las cosas deben saberse por la Biblia.

La Palabra es una excelente herramienta dada por Dios al hombre para que lo conozcamos mejor, pero hay que darle su correcta interpretación. Con respecto a esto, cito al Cardenal John Newman, un sacerdote que había sido anglicano y que se convirtió al catolicismo a finales del siglo XIX. El nos llevaba a reflexionar todo el pasaje de Timoteo, no sólo los versos 16-17. Pablo le dice a Timoteo:

“Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quien has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe en Cristo Jesús” (II Tim 3, 14-15)

Entremos en historia: Timoteo fue Obispo de Efeso muy joven. ¿Qué Escrituras habrá conocido de niño? De seguro que sólo fueron las del Antiguo Testamento, pues a la edad de Timoteo no existía Nuevo Testamento. Entonces, bajo la mentalidad protestante de querer demostrar con esta cita que todo está en la Biblia, dejaríamos por fuera los Evangelios, las Cartas o el Apocalipsis pues esto se consideró como parte de la Biblia mucho después. Obviamente, al ver esto un protestante, tiene que sacudir su cabeza y reflexionar; esta cita no abarca la totalidad de sus 66 libros como prueba que sea lo único necesario como regla de fe. De esta manera el Cardenal Newman nos hacia ver que este texto de Timoteo no logra asegurar que las Escrituras sean lo único necesario como regla de fe.

Otro texto usado por los protestantes para demostrar la suficiencia de la Biblia es:

“Hizo además Jesús muchas otras señales  en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero estas se han escrito para que creais que Jesús es el Cristo, y para que creyendo, tengais vida en su nombre” (Jn 20, 30-31)

Los protestantes dan a entender, que aunque Jesús hizo muchas cosas, solo las que están en la Biblia son necesarias. Esto es completamente falso. De entrada, nos estaríamos refiriendo sólo al evangelio de Juan; dejaríamos por fuera cosas como el Padre Nuestro (Mateo y Lucas), la infancia de Jesús (Mateo y Lucas), La Ultima Cena con pan y vino (Mateo, Marcos y Lucas), etc. Este texto no está indicando que lo que esté allí nos sirva para hacer tratados doctrinales sobre religión, sino solamente mostrarles a los judíos  que Jesús es el Mesías; y saber esto no nos dará la salvación, pues hasta los demonios saben que Jesús es el Mesías (Mc 5).

Si analizamos, las otras cosas que hizo Jesús y no están en la Biblia, la enseñaban los Apóstoles oralmente en sus predicaciones. ¿Acaso esto no era importante para las primeras comunidades cristianas? ¿O cuando se escribieron estos libros despreciaron la enseñanza por la lectura? ¿Y si leían estos textos, no eran los apóstoles quienes la explicaban?

Un texto más, que usan poco pero lo he oído:

“Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros parece  que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Jn 5, 39) Como muy bien dice el texto, son los judíos y NO JESUS, quienes creen que en la Biblia encontrarán la vida eterna. Jesús se adapta a la mentalidad de su pueblo; no busca escandalizarlo sino hacerle ver las cosas. Jesús sabe que los judíos creen encontrar la vida eterna en el Antiguo testamento, y por eso los invita a que vean que aun en esas Escrituras se da testimonio de que Él es el Mesías. Nuevamente, si somos literales como los protestantes, dejaríamos por fuera el Nuevo Testamento. Y así, cualquier cita que quieran buscar para justificar a Lutero será un cuchillo contra ellos mismos, pues nunca se referirá al total de la Biblia completa. 

La Escritura usa en muchos pasajes la palabra “Evangelio”; nosotros lo entendemos como si se refiriera a uno de los cuatro que están en la Biblia, pero la verdad es que se refiere a TODO el mensaje de Jesús que era predicado por los apóstoles. Pablo nos lo ilustra muy bien en su carta a los Gálatas:

“Les recordaré, hermanos, que el Evangelio con el que los he evangelizado no es doctrina de hombres” (Gal 1, 11) Al Evangelio (hablando en singular) que Pablo se refiere no es otro que el mensaje que recibió del Señor. Además, Pablo nos confirma que sus cartas no contienen las verdades únicas; muy claro dice que ya los ha evangelizado antes (debió ser oralmente), y ahora en la Escritura sólo se los RECUERDA, no dice que los evangelice con la carta. Que los protestantes se detengan aquí y analicen bien esto.

Leyendo un texto como (Col 3, 16) que habla de la Palabra de Cristo, nos hace pensar que si hasta entonces no había evangelios, esa Palabra era la tradición transmitida de generación en generación.

Cuando surgió la película Estigma, se rodó un mensaje que la Iglesia tenía libros ocultos como el Evangelio de Tomás; esto sólo hizo darle rating a la película, nada mas. La verdad es que estos libros se venden en cualquier librería católica, y hasta yo los leí cuando estudiaba en la Universidad. Pero surge una pregunta: ¿Por qué no fueron reconocidos como parte del Nuevo Testamento? Cuando en el siglo II se intentó mostrar que la revelación de Dios se seguía dando después del Apocalipsis, surgieron libros como: el evangelio de Pedro, de Tomas, el protoevangelio de Santiago, etc. Estos libros no fueron acogidos por la Iglesia. ¿Si hasta ese momento no había un Nuevo Testamento, como supieron que no debían considerarse estos libros? ¿Dónde estaba la Biblia como regla de fe para excluirlos? Fue la Iglesia con la autoridad que tenía de Cristo de atar y desatar la que determinó que estos libros no iban de acuerdo con LA ENSEÑANZA de los apóstoles, o sea, con la Iglesia en ese momento; no dijeron que iba contra la Escritura de ese momento. Analicen el por qué la Iglesia tenía autoridad para ordenar la Biblia.

Lo que dice la Biblia

Una vez que ya hemos hecho ver que las citas que les enseñan a los protestantes para encerrarlos en la “sola Biblia” están mal interpretadas, entremos a mirar como la Biblia expresa que lo escrito no es lo único.

Comencemos en la época apostólica. Sabemos que Pablo fue el primero en escribir, y sabemos que en su carta a los Corintios habla de la Última Cena. ¿Cómo aprendió de esto, si él no estuvo ahí? De seguro no lo leyó en ninguna parte, pues hasta ese entonces no existía ningún libro del Nuevo testamento. Alguna predicación de los apóstoles fue lo que lo llevó a aprender este misterio. Quiere decir que la enseñanza oral era la que primaba en las primeras comunidades cristianas.

San Juan en su segunda Carta expresa:

“Tengo muchas otras cosas que escribiros pero no he querido hacerlo por medio de tinta y papel, pues espero ir a vosotros  y hablar cara a cara, para que nuestro gozo sea cumplido” (2 Jn 1, 12) Juan no está diciendo que quiere ir a explicarles la carta; para él es más importante la enseñanza que les pueda dar oralmente que lo que ellos lean de sus cartas. Juan sabe que al ir a predicarles oralmente, el gozo del pueblo será completo. Además, Jesús los mandó fue a predicar no a escribir (Mt 28, 20), de aquí que sólo cinco discípulos se decidieran a escribir: Pedro, Juan, Santiago el menor, Judas y Mateo, mientras que TODOS los doce predicaban sin papel.

La razón por la que se empezaron a escribir las Cartas fue por la imposibilidad de los Apóstoles, de llegar a todos los pueblos. Ante esta situación, las cartas se usaban para hacerles algunas recomendaciones y exhortaciones PERO NUNCA REEMPLAZARON la enseñanza oral. Si leemos las Cartas, hay muchas cosas que las comunidades deben saber para que los autores sólo les hagan recomendaciones sobre esto. Ellos no extienden sus cartas a enseñarles cosas nuevas.

Ø      En la carta a los Corintios, Pablo no les enseña como hacer la fracción del pan, mas bien los regaña por la forma de celebrarla. (1 Cor 11)

Ø      En la carta a los Hebreos, no les repite las primeras enseñanzas sobre Cristo; las da por sabidas (Heb 6, 1-3)

Si leemos la Carta a los Gálatas dice:

“Quisiera estar con vosotros ahora mismo y cambiar de tono, pues estoy perplejo en cuanto a vosotros” (Gal 4, 20). Pablo es consciente de que un pueblo debe estar escuchando la predicación adecuada para cada circunstancia. Por eso se menciona “cambiar de tono”. Con la simple Escritura esto no era posible, y por esa razón Pablo desearía ir a Galacia para hacerles ver las cosas con un tono de voz apropiado. Si por ejemplo, alguien le dejara una nota a otra persona sobre algo; el que llega no sabrá mejor en que tono le dijo que si la otra persona se lo hubiera dicho personalmente; mas cuando se trata de llevar el Evangelio de Cristo.

Nos puede quedar claro como la misma Escritura no busca ser autosuficiente, sino una herramienta mas de Dios para comunicarse al hombre. No es que esté por debajo de la predicación apostólica pero si está sujeta a esta.

En la Biblia falta algo importante…

Comencemos con una pregunta sencilla: ¿Si todo está en la Biblia, en qué cita se menciona que el Nuevo Testamento deba contener 27 libros y cuales sean estos libros? Ningún protestante la encontrará. ¿Quién decidió esto? Por lo general, los protestantes se hacen los distraídos con esto. Y lo digo porque les he hecho esta pregunta y la respuesta más normal es: “lo reveló el Señor por el Espíritu Santo”. Ahh, eso lo reveló el Espíritu, pero cuando nosotros hablamos de lo que la Iglesia enseña y no está en la Biblia, y decimos que lo reveló el Espíritu, eso no. Un cristiano no se acomoda al árbol que dé mas sombra.

¿Qué decimos los católicos?

Decimos que existe una sola Revelación dada por el Espíritu Santo; y que esta revelación está contenida en la Sagrada Escritura y en la Sagrada Tradición. Ambas proceden de la misma fuente sólo difiere la forma en que se manifiesta.

Entonces, vemos que para los católicos existe algo aparte de la Biblia: La Tradición.

Con respecto a la Tradición, los protestantes han buscado hacerla ver como cosa de hombres y no como revelación de Dios. Primero mostraré las citas que ellos usan para atacar la Tradición:

Cabe decir antes que para ellos, en cualquier cita que aparezca la palabra “tradición” ya se refiere a lo que decimos los católicos, pero esto es falso.

“Así habeis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición” (Mt 15, 6) En este pasaje, Jesús condena a los fariseos porque dan mas importancia a una tradición judía como “lavarse las manos” que cumplir el mandato de Dios. Este pasaje no va contra la Sagrada Tradición que enseña la Iglesia, ya que esta Tradición está basada en la enseñanza de Jesús que se transmitió oralmente, no sobre tradiciones judías. De todos modos analicemos algo:  la palabra griega para “tradición” se traduce como paradosis. Y es la misma palabra usada en Tesalonicenses:

“Así, que hermanos, estad firmes y retened la doctrina que habeis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra” (2 Tes 2, 15) Lo raro es que los evangélicos, hayan puesto esta palabra y la hayan traducido por “doctrina”, que tiene otra palabra en griego, didaskaleo. De todos modos, se pudiera usar doctrina o tradición pero ¿Por qué cuando se refiere a los hombres colocan “tradición”, y cuando se refiere a la enseñanza apostólica usan “doctrina”? Esto suena raro, ¿por qué no dejar en ambos casos “tradición” si así va mas acorde al texto griego? Esto es lo que los seguidores protestantes no saben sobre como sus líderes juegan con la Biblia, haciendo creer que los Testigos de Jehová son los únicos que la alteran. De todos modos, la cita anterior nos hace ver que los mismos apóstoles apoyaban cualquiera de las dos formas de enseñanza: oral y escrita.

Otro pasaje alterado es 1 Cor 11, 2 cambian la palabra tradiciones por “instrucciones” que tiene otro significado en griego paideia¸ nunca paradosis. Es triste ver a un protestante vanagloriarse de la “sola Biblia” siendo que hasta eso lo tiene alterado. (Si los protestantes no llegan a creer lo anterior pueden corroborarlo en una traducción interlineal español – griego editada por eruditos serios.)

Otra cita usada por los protestantes es:

“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres” (Col 2, 8) Nuevamente esta cita es usada sólo porque aparece la palabra “tradiciones”. Si entendemos el por qué de la carta a los Colosenses podremos  ver que este pueblo estaba siendo invadido por nuevas ideologías que no correspondían con la enseñanza apostólica, y por tal motivo, Pablo los advierte que no se dejen llevar por esto. Estas corrientes iban contra lo que ORALMENTE enseñaban los apóstoles, no iba contra la Escritura ¿Cómo entender que esto no es lo que la Iglesia llama Tradición? San Pablo mismo nos responderá esta pregunta en su carta a Timoteo:

“Lo que haz oído de mí ante muchos testigos, esto encarga  a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.” (2 Tim 2, 2) Si leemos bien, aquí se mencionan cuatro generaciones consecutivas: 1 (Pablo), 2 (Timoteo), 3 (Hombres escogidos por Timoteo) y 4 (Estos hombres enseñen a otros). Esto es lo que la Iglesia católica llama Sagrada Tradición: la enseñanza de los apóstoles que se transmite de generación en generación bajo el sello del Espíritu Santo; esta enseñanza no está literal en la Biblia, pero si se soporta en ella y nunca la contradice. Podrían refutar ¿Cómo saber que esta enseñanza se ha mantenido sin intromisión humana? Partamos de la base: Jesús. Nadie pone por duda que lo que enseñó Jesús a sus apóstoles fuera diferente a lo que ellos predicaban. ¿Cómo pudieron ellos entender estas cosas? Muchas veces a los apóstoles se les hacia difícil entender el mensaje de Jesús (Mt 15, 16; 16, 9;) pero llega un momento en que ellos podrán entender TODO:

“Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Sagradas Escrituras” (Lc 24, 45) Desde este instante, los apóstoles entenderían todos los misterios contenidos en el Antiguo testamento, y así mismo PODRÍAN DISCERNIR qué libros debería contener el Nuevo Testamento. ¿Quedo solo para ellos este conocimiento? No, Jesús les dijo que les enviaría al Espíritu Santo:

“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, el os guiará a toda verdad… y os hará saber las cosas que han de venir” (Jn 16, 13) O sea que el Espíritu enseñaría cosas nuevas. Esta presencia trascendería la muerte de los apóstoles, por eso ellos transmitieron su conocimiento a una nueva generación bajo la acción del Espíritu. El libro de los Hechos nos muestra como fueron escogidos los siete diáconos:

“Buscad, pues hermanos, de entre vosotros a siete varones  de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo” (Hch 6, 3) Mas adelante se verá que este servicio se otorgaba imponiéndoles las manos a los diáconos (Hch 6, 6) ¿Qué se lograba con esto? Se lograba que la enseñanza no se perdiera sino que fuera testificada por el Espíritu, igual que le sucedió a Timoteo en (1 Tim 4, 14). Si seguimos leyendo los Hechos, veremos que estos diáconos poseían la sabiduría para conocer los misterios del Antiguo testamento. Por ejemplo, Esteban (Hch 7), Felipe (Hch 8, 26-39) siendo simples diáconos tenían la misma sabiduría que los apóstoles. Esto no se puede explicar por otra razón que la acción del Espíritu Santo por mantener la unidad de la Iglesia en una sola fe. Ellos no leyeron las Escrituras como única forma de hallar vida eterna. Fue la Tradición de la Iglesia la que los llevó a profesar su fe, fe que siempre estuvo acorde con las Escrituras de hasta entonces.

Tratar de entender la Escritura sin la Tradición llevó a que se gestaran muchas herejías como las de Arrio. El pensaba que Jesús si era hijo de Dios pero que hacia referencia solo al lenguaje; pero interpretando a su modo el pasaje de Col 1, 15 llegó a decir que Cristo era una creación de Dios, lo que iba en contra de lo que la Iglesia Católica enseñaba sobre la Divinidad de Cristo. Esta es una muestra de que sólo los delegados por Cristo pueden interpretar correctamente la Palabra de Dios, pues ellos fueron los depositarios de la fe. Pablo le dice a Timoteo al respecto:

“Guarda el mandato, presérvalo de todo lo que lo pueda manchar o adulterar hasta la venida gloriosa de Cristo Jesús Señor nuestro.” (1 Tim 6, 14). Esto es lo que ha hecho el Magisterio de la Iglesia: tratar de preservar el mensaje de Cristo tal cual como Él lo predicó, por eso yo reto a que busquen en todos los dos mil años de la Iglesia a ver si encuentran con fundamento un cambio de doctrinas sobre algún punto.

El impacto que tiene en la inteligencia de un protestante esta doctrina de la “Sola Biblia” los lleva a querer justificar todo allí, pero no son coherentes. Hay una pregunta que les hago para analizar este fenómeno: ¿Crees en el purgatorio? No, claro que no, eso no está en la Biblia. Ante esta respuesta les vuelvo a preguntar: ¿Qué no está? ¿La palabra purgatorio o lo que significa? Muchos callan porque ni siquiera saben lo que es el purgatorio realmente, no lo sabían cuando “supuestamente” eran católicos, menos ahora. Por lo general los protestantes tiene distorsionadas nuestras doctrinas, razón por la cual se hacen reacios a entenderlas. De todos modos, la palabra purgatorio no aparece en la Biblia pero su contenido está implícitamente. Yo les vuelvo a preguntar a los protestantes: ¿Por qué crees en la Trinidad si no aparece en la Biblia? Ellos me dicen: ¡Claro que está, está implícita! Yo les respondo: el purgatorio también está implícito aunque no aparezca la palabra. Ellos callan y se van. Realmente no entiendo por qué un cuestionamiento como este no les hace sacudirse y quitarse la venda que le ponen en su Iglesia, tienen la verdad a medias, y mal interpretada. 

De todos modos reflexionemos algo. Mientras se dejó que la Sagrada Tradición imperara como regla de fe junto a la Sagrada Escritura durante quince siglos, no hubo debilitamiento dentro de la unidad de la fe. Apenas a Martín Lutero se le ocurre, para justificar sus doctrinas, renunciar a la Tradición de la Iglesia, para quedarse sólo con la Biblia, han surgido miles de sectas diferentes bajo la denominación protestante: Luteranos, Calvinistas, Pentecostales, Evangélicos, Testigos de Jehová, Mormones, Adventistas, la Iglesia de Moon, etc., y no terminaría de contarlos; todos ellos creyéndose como únicos dueños de la verdad. Si hacemos un examen sobre las ventajas que ha tenido inventar esta doctrina hace seis siglos, veremos que es lo peor que le ha pasado al Cristianismo: es una muestra de que era doctrinas de hombres. La Tradición, aunque ha sido mantenido por hombres, los sucesores de Pedro en la silla apostólica, no ha tenido nunca errores doctrinales. Jesucristo preservó a Pedro de su fe, dando a entender que con respecto a doctrina siempre tendría la verdad, pero no lo hizo con respecto a su comportamiento humano; la prueba es que negó a Jesús, dio mal ejemplo cuando Pablo lo regaña, pues su comportamiento no iba de acuerdo a sus enseñanzas. Así, aunque muchos argumenten contra Papas y cosas que han hecho, estos actos son erróneos en su comportamiento, mas nunca en puntos doctrinales. De todos modos, la verdad es una: no todo está en la Biblia; Dios se nos manifestó en la Escritura y la Tradición, en lo que se escribió y lo que se predicó.