¿TU IGLESIA ES LA VERDADERA? 2a parte

Esto es lógico. Si Cristo es el único Mediador, debe haber una única Iglesia. Estudiemos lo que dice la Biblia:

"Jesús se acercó a ellos (los once) y les habló así: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id pues y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñadles todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo."

Lee: Mateo 28,18.

* Primero. Dice con qué poder van a realizar su misión: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra". Es decir, con el mismo poder o autoridad de Jesucristo. El es quien los envía.

* Segundo. Señala a quién comunica su poder: "Id pues" (vosotros), es decir "los once". Los once reciben de Cristo el poder o autoridad a tal grado que Jesucristo se identifica con ellos y su mensaje: "Quien a vosotros oye, a mí me oye; quien a vosotros escucha, a mí me escucha". Lee: Lucas 10,16. Esta promesa se cumple con los verdaderos y legítimos sucesores de los apóstoles y no con los pastores protestantes y de sectas similares que no poseen el verdadero sacerdocio.

* Tercero. Menciona el objeto de esa misión: "haced discípulos". Es decir, no se trata tan sólo de predicar, sino de incorporarlos a la comunidad. Dios quiere salvar a los hombres no individualmente y aislados sino formando un pueblo, un cuerpo. Por eso los primeros cristianos "acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles", es decir, a la Iglesia apostólica, y "el Señor añadía cada día -a esa comunidad- a los que se habían de salvar." Lee: Hechos 2,42-47. La Iglesia es por tanto necesaria para la salvación.

* Cuarto. Precisa el alcance de ese poder: "a todas las gentes", es decir, a todos los hombres de todos los tiempos. No se excluye a ninguno. Precisamente porque los apóstoles lo entendieron así eligieron sucesores. Lee: Hechos 1,25 y 1 Timoteo 4,14. De otra manera al morir ellos la evangelización se hubiera parado.

* Quinto. Determina cómo habrán de realizar esta misión: "Bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo". El bautismo y la fe son necesarios para salvarse. Lee: Mc 16,16. Pero nadie se puede bautizar ni dar la fe a sí mismo, es necesaria la Iglesia.

* Sexto. Indica el contenido de su predicación: "Todo lo que yo he mandado." No dijo: "sólo lo que yo he escrito", porque Cristo no escribió nada y sus mismos apóstoles nos garantizan que la Biblia no contiene todo lo hecho y dicho por Jesús. Lee: Juan 21, 25. Por ello la Iglesia Católica, siendo la verdadera y la única fundada por Cristo, guarda TODO el depósito de la REVELACION DIVINA que viene por dos fuentes: La Tradición (lo que Dios reveló y no aparece en la Biblia y las Sagradas Escrituras o Biblia. La mayoría de las sectas no creen en la Tradición y desconocen la doctrina que en ella se contiene y que es palabra divina por ser revelada por Dios.

* Séptimo. Les hace una promesa: "Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo."

Por tanto, si Cristo comunicó a su Iglesia todo poder, ¿qué me pueden dar los otros que no me dé la Iglesia VERDADERA de Cristo? Si Cristo encomendó a su Iglesia (la Católica) predicar todo, ¿qué pueden añadir ellos que sea verdad y no predique ya la Iglesia de Cristo?

Pero… ¿JESUCRISTO ES LA VERDAD O LA OPINION?

Jesucristo es la Verdad, Juan 14,6. Su Espíritu es el Espíritu de la Verdad, Juan 16,13. Su Iglesia, la columna y fundamento de la verdad. Lee: 1 Timoteo 3,15. "Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad". La salvación se encuentra en la Verdad.

Por tanto, la Iglesia Católica, continuadora de la misión de Jesucristo, no puede ser en parte verdadera y en parte falsa, pues todos sus DOGMAS se hallan en la revelación de Dios (la Tradición y en la Biblia), no puede enseñar verdad mezclada con error, sino toda la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad, porque sólo el que enseña la verdad enseña a Cristo.

Ahora bien, el protestantismo está basado en la libre interpretación o libre examen de la Biblia. No hay una autoridad infalible en ninguna de las sectas que se separaron de la Iglesia Católica Cada quien es libre de dar su opinión. Pero Jesucristo ni es "la opinión" ni instituyó su Iglesia para enseñar "la opinión", ni su Espíritu puede enseñar a unos una opinión y a otros otra, pues es Espíritu de verdad y no de confusión.

Si "la salvación se encuentra en "la Verdad que es Cristo, yo debo buscar aquella Iglesia que me garantiza enseñarme esa verdad infaliblemente y sin error y la única que hace esto es la Iglesia Católica.

BIBLIA SI, IGLESIA TAMBIEN

Si no fuera necesaria la Iglesia entonces ¿para qué la fundó Cristo?, ¿para entretenernos? Si basta la Biblia ¿por qué los cristianos bíblicos no se limitan a repartir Biblias (de las que muchas sectas suprimen los textos y libros que no convienen a sus herejías), sino que establecen sus asambleas o iglesias? ¿Acaso la Iglesia de Cristo, es decir la Iglesia Católica, no funciona, y la de ellos sí?

A todas estas preguntas los evangélicos y fundamentalistas tienen esta sola respuesta: La Iglesia no cumplió los mandatos de Cristo, sino que con el pasar del tiempo se fueron introduciendo errores. A partir de Constantino se fue corrompiendo poco a poco hasta que llegó Lutero con la Reforma. Los cristianos evangélicos vienen a corregir todos los errores y falsedades que introdujo la Iglesia Católica".

Pero olvidan un pequeño detalle, y es que Cristo prometió: "Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo." Y para que no quedara duda de lo que esto significaba, lo dijo a Pedro con todas las palabras: "Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella." Lee de nuevo: Mateo 16,18.

Por tanto, si fuera verdad que la Iglesia que Cristo fundó (la Católica) se corrompió y se introdujo en ella el error, entonces Cristo no cumplió -en ese falso supuesto- su promesa, Cristo habría sido un farsante y todo el cristianismo una farsa. Obviamente, esto no puede ser así.  El Papa no puede errar cuando enseña con el supremo poder recibido de Cristo, porque es, en esos casos, infalible. El Papa puede errar en otras materias fuera de la fe y la moral (en ciencias humanas, por ejemplo), e incluso, en raras ocasiones, hasta tener errores teológicos PERSONALES pero no por ello la Iglesia yerra con él, pues él sólo es infalible en la DEFINICION SOLEMNE de la fe y la moral y cuando repite lo que siempre y en todas partes enseñó la Iglesia. Por eso mismo, los católicos deben creer, precisamente, eso: lo que siempre y en todas partes enseñó la Iglesia, y lo que ésta definió solemnemente con fundamento en el depósito de la Revelación recibido de Cristo. La Iglesia sigue el magisterio del Papa cuando éste es infalible al definir ese depósito de la fe que custodia y recibió de Cristo. Pero si es verdad lo que Cristo prometió, entonces la Iglesia no se corrompió, sino que existe sólo y únicamente en la Iglesia Católica y sólo la Iglesia es la única fundada por Dios en la persona de Jesucristo (Dios verdadero). TODAS LAS DEMAS RELIGIONES QUE SE DICEN CRISTIANAS, SON EN REALIDAD, INVENTOS DE LOS HOMBRES Y SON PRODUCTO DE SEPARACIONES, CISMAS O HEREJÍAS, EN EL TRANSCURSO DE LA HISTORIA.

CUANDO A ALGUIEN NO LE CONVENÍA CREER EN TODA LA VERDAD REVELADA POR DIOS Y CUSTODIADA Y ENSEÑADA POR LA IGLESIA CATOLICA, LE PARECIÓ CONVENIENTE CREAR UNA NUEVA SECTA QUE SE SEPARÓ DE LA VERDADERA IGLESIA FUNDADA POR CRISTO. Esto se puede constata con los ejemplos señalados al inicio de este escrito. 

Es por todo esto que son totalmente desaconsejables los matrimonios mixtos, es decir entre un católico y una persona que aunque esté bautizada no sea católica y pertenezca a una de estas sectas o creencias, aunque sea buena y esté de buena fe en el error. El católico debe buscar convertirla y si no lo logra, lo aconsejable es retirarse de ella, aunque esto represente un gran sacrificio, mismo que Dios, ciertamente, evaluará. El católico tiene obligación de formar y educar a sus hijos en la verdadera religión (la católica) y de no hacer peligrar su propia fe. Por ello, si la Iglesia Católica llega a autorizar y tolera estos matrimonios en aquellos que se empecinan en celebrarlos, para ello exige lo siguiente: que el no católico jure y prometa que los hijos se educarán en la Iglesia Católica, que la fe del católico no sufra peligro por el matrimonio mixto y que el matrimonio se celebre en la Iglesia Católica. Naturalmente que existe el grave riesgo que el no católico, una vez ya casado, no cumpla sus promesas. Por otra parte, cuando la parte no católica es la esposa, la educación de los hijos es prácticamente más influyente de su parte, lo que hace difícil que los hijos reciban una verdadera educación católica, pues generalmente están con más frecuencia con la mamá que con el padre. El católico sabe que el fin primordial es servir y amar a Dios en esta vida, para luego verlo y gozarlo en la otra. El matrimonio mixto tiene mil inconvenientes para este fin que no se requiere de mucha ciencia para conocerlos. Por ello, lo prudente es evitarlos y casarse siempre con alguien que esté en la verdadera religión, lo que ayudará a ambos a llegar más fácilmente a Dios, pues la mutua ayuda espiritual será un factor para ello. Además que la comunión e identificación de principios y verdades hace más fácil y agradable la relación matrimonial. Y lo más importante, entre ambos, con los mismos principios y con la misma fe, podrán educar a sus hijos dentro de la verdadera religión, inculcándoles los principios morales y la fe necesaria para alcanzar, finalmente, a Dios, que dispuso poner esas almas en nuestras manos para que las formemos y las pongamos, luego, en las suyas.

No son necesarias más pruebas ni más argumentos. La Iglesia es el cuerpo de Cristo y aquel que divide el cuerpo de Cristo no puede pretender ser buen cristiano, porque no obedece a Cristo que quiere que vivamos todos unidos en un único rebaño bajo un  único pastor.

ORACION

Señor Jesús, que quieres que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la Verdad, te reconozco como mi único Salvador y a tu Iglesia Católica como Madre y Maestra de la Verdad. Yo quiero vivir y morir en la Iglesiaque tú fundaste y nos dejaste como sacramento necesario para nuestra salvación, la única y verdadera Iglesia que proviene desde los apóstoles y conserva íntegra la doctrina revelada por Dios mismo. Prometo no asistir ni adherirme jamás a sectas y religiones falsas creadas por los hombres, aunque se digan cristianas, sectas humanas que apartan al hombre del verdadero camino señalado por Dios para alcanzar el Cielo.

¡Vivan Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe!

Amén