La veneración es el culto relativo dado a las imágenes de Cristo, la Virgen y los santos. La Iglesia enseña que esta veneración no significa que las reliquias o imágenes reciban reverencia en si mismas, sino que la reverencia se dirige a Cristo y a los santos que ellas representan.

Si somos de Cristo somos miembros de su Cuerpo Místico, la Iglesia. Cristo es la cabeza del Cuerpo y cada miembro es venerado en relación a su lugar en el Cuerpo. La veneración a los santos (Griego Dulia, "servicio de veneración") y a María (Griego Hiperdulia, "mas que veneración") se distingue de la adoración la cual solo se le entrega a Dios (Griego Latria). 

El honor a los santos es honor a Dios ya que encuentra su finalidad en Dios quien los creó y cuyos dones y virtudes los santos expresan. El hombre debe alabar a Dios por la creación. Pues bien, los santos de Dios, mas que otros seres, expresan la gloria de Dios. Los santos reflejan los méritos del mismo Cristo y los efectos del Espíritu Santificador que El envía.

María Santísima y los santos, por su intercesión y su ejemplo, frutos de su unión con Dios en el cielo, ministran la santificación de los fieles en la tierra, ayudándoles a crecer en virtud cristiana (ver: mediación) La veneración a los santos en ningún modo detrae de la gloria dada a Dios ya que de El procede todo el bien que ellos poseen. Los santos reflejan las perfecciones divinas y sus cualidades sobrenaturales son gracias que recibieron por los méritos de Cristo ganados en la Cruz. En la liturgia de la Iglesia, los santos son venerados como santuarios de la Trinidad, hijos adoptivos del Padre, hermanos de Cristo, fieles miembros de Su Cuerpo Místico y templos del Espíritu Santo. 

 

Y LA VENERACION A MARIA

 

La relación madre-hijo es fundamental y aparece en el corazón de todas las culturas y religiones. No por eso se puede decir que todas son iguales. La veneración a María la Madre de Dios no tiene nada que ver con los cultos paganos sino con el hecho que Dios quiso hacerse hombre, nacido de mujer. No fueron los cristianos los que escogieron a María, fue Dios quien la escogió para ser su madre.

María no es solo madre de la naturaleza humana de Jesús como usted alega. Razón: Jesús es una persona divina. Esa persona tiene dos naturalezas (humana y divina). Al nacer no nace solo la naturaleza sino que nace la persona. Toda madre es madre de la persona a quien engendra. Por lo tanto María es verdaderamente Madre de Dios. Negar que María es Madre de Dios sería negar que el Verbo se hizo carne (La Encarnación del Verbo).

En cuanto a los títulos marianos que usted dice que vienen del paganismo, debemos recordar que el mundo estaba en la oscuridad hasta la venida de Cristo. Lo que a Cristo le pertenece se le atribuía con frecuencia a los dioses. Lo que Dios quiso otorgar a María Santísima, falsamente se le atribuía antes a las diosas.

Jesús es el verdadero Señor, Rey, Mediador. El vino para que todos, unidos a El como miembros de su Cuerpo Místico, participemos de su señorío, de su reinado y de su mediación. Este es el privilegio que recibimos en el bautismo. Si esto es cierto de todos los miembros de Cristo, cuanto mas su madre a quien El asoció de manera única a su obra de redención. Mas sobre esto en la página: Mediador

La Virgen es Madonna (Señora) porque es la madre del Señor. Esta asociación no es pagana sino judía, ya que la madre del rey era reconocida por los judíos como la reina madre.  

En cuanto a la luna bajo los pies de María y las estrellas alrededor de su cabeza, ciertamente manifiesta su realeza y poder como reina del cielo. Pero no tiene usted que ir a los paganos para encontrar su origen. Lo encontramos en el Apocalipsis: "Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza" -Apocalipsis 12,1. Vemos en el mismo capítulo, ver. 5, que la "Mujer"  "dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro". Se trata de Jesús. La Mujer tiene otros hijos, que están en guerra contra el "acusador", el "dragon rojo". ¿Quienes son esos hijos? "Los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús". Apocalipsis 12,17.  Esos son lo hijos de María no dudan de reconocerla como Madre de Dios y Reina. Mantienen el testimonio de Jesús, la fe completa. Estos jamás serán vencidos.

Finalmente, sabemos que María es humilde y sencilla. Es por eso que Dios la exaltó.

 "Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre… Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes… -Lucas 1,46,s.

Cuando la Iglesia católica enseña que Dios exaltó a María, la mas pura y humilde de todas las criaturas, está siendo fiel a la Palabra de Dios. Cuando la llamamos "bienaventurada" estamos cumpliendo la profecía bíblica. ¡Que dicha ser hijos de María!